1. Empieza por la tasa, pero confirma cómo está expresada
Para comparar, identifica si la tasa está expresada como efectiva anual (EA), mensual u otra modalidad. No trates porcentajes con periodos diferentes como si fueran equivalentes. La Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) certifica periódicamente el interés bancario corriente y publica información actualizada sobre tasas; por eso es mejor consultar la fuente vigente que guardar una cifra fija.
2. Suma los costos asociados
Pregunta por seguros, comisiones, estudios, manejo, impuestos aplicables y cualquier cargo condicionado al producto. Un costo pequeño repetido cada mes puede cambiar el resultado. La guía de educación financiera de Banca de las Oportunidades recomienda considerar monto, interés, costos asociados, periodo de gracia, amortización y plazo.
3. Observa cuánto pagarás en total
Una cuota menor puede deberse a un plazo más largo. Eso alivia el pago mensual, pero puede aumentar el total pagado. Pide al proveedor una tabla o proyección donde aparezcan desembolso, número de cuotas, valor de cada cuota y total estimado.
4. Revisa qué pasa si pagas antes o te atrasas
Lee las condiciones de prepago y la forma en que se aplica un abono a capital. La Ley 1555 de 2012 estableció reglas de pago anticipado sin penalidad para determinados créditos del sector financiero, pero pueden existir alcances y excepciones; confirma cómo aplica a tu contrato. También revisa intereses de mora, gastos de cobranza y fechas de corte.
5. Compara ofertas equivalentes
- Usa el mismo monto solicitado.
- Iguala el plazo o prueba dos escenarios claramente separados.
- Anota tasa, cuota y todos los cargos.
- Calcula el total de pagos.
- Confirma si la tasa es fija o puede cambiar.
- Verifica la entidad antes de entregar datos.